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Manifiesto 8 de marzo. Demoler el patriarcado construyendo feminismo.

El machismo, desde su origen en culturas muy antiguas hasta la actualidad, ha desempeñado un papel importante en el desarrollo histórico de cualquier cultura. Se basa en la supremacía masculina sobre la femenina, la subordinación de las mujeres ha conllevado desequilibrios de poder y desigualdades de género a lo largo de siglos.

El patriarcado no solo ha llegado a la forma de estructurar las familias, sino que se ha establecido en todos los espacios de la sociedad, la política, la economía y la cultura. En muchas ocasiones los hombres son percibidos como más fuertes, inteligentes y capaces; mientras que las mujeres son vistas como débiles emocionales y adecuadas solo para ciertos roles.

Aunque hemos tenido avances muy significativos en materia de igualdad de género, los cimientos del patriarcado siguen fuertes y aferrados a nuestra sociedad. Sin una conciencia colectiva, una educación y unas leyes que amparen cualquier discriminación hacia la mujer, no hay sociedad igualitaria e inclusiva. Debemos levantar un revestimiento impermeable feminista que no deje pasar al patriarcado por ninguna grieta de nuestro gran edificio.

Tanto en política como en economía, desde los antiguos a la Edad Moderna, los puestos de poder han sido ocupados por hombres. Las mujeres han sido excluidas o delgadas a un segundo plano. Luchar contra las estructuras del patriarcado es muy complicado, y a la vez no imposible, tal y como está demostrando el Movimiento Feminista.

Si los hombres no comparten con las mujeres su adosado en la zona privilegiada de este mundo, la construcción de una sociedad igualitaria no será posible. El cambio se debe dar desde una colectividad social comprometida con el feminismo y, en consecuencia, con una sociedad más justa.


Demoler los estereotipos de género arraigados en nuestra cultura está siendo más difícil de lo que debería ser. Desde temprana edad se nos enseña a ver a hombres y mujeres como seres diferentes, ¡ahí comienza el gran error!, con roles y responsabilidades diferentes según el sexo. Si los hombres no comparten con las mujeres su adosado en la zona privilegiada de este mundo, la construcción de una sociedad igualitaria no será posible. El cambio se debe dar desde una colectividad social comprometida con el feminismo y, en consecuencia, con una sociedad más justa.

¿Nuestra sociedad va por buen camino en temas relacionados con la igualdad?

Según los últimos estudios y encuestas sociológicas se percibe un abismo ideológico entre hombres y mujeres jóvenes. El MeToo y las problemáticas con el acoso sexual han modificado el plano patriarcal y las nuevas generaciones se dividen en dos: ellos se han escorado hacia partidos de derechas y ellas parece que se identifican más con los de izquierdas. La misma generación, llamada Generación Z, distanciada.

En el Estado español los partidos de derechas y extrema derecha son muy críticos con la violencia machista, por lo que es imposible que sus votantes, hombres y mujeres, se identifiquen con ella o la apoyen. Por este motivo, hay que rehabilitar este concepto en estos partidos políticos y dejar manifiesto que el feminismo no es una cuestión ideológica exclusiva de personas afines a una ideología de izquierdas.

Debemos crear un feminismo siempre desde una construcción sostenible para poder desmantelar al patriarcado. Avanzar hacia un mundo justo e inclusivo para todas las personas en el que los propios hombres desmonten la idea de que “se ha llegado tan lejos en la promoción de la igualdad de las mujeres que ahora se les está discriminando a ellos”.  (El País, 15/01/2024 encuesta del CIS).

Gran paradoja ver cómo el feminismo avanza y el machismo también. Desmantelar un edificio con cimientos muy antiguos y que ofrece tantos privilegios, es muy complicado. Todos estos privilegios no lo eran en sí mismos, se han convertido en privilegios cuando a las mujeres se les han negado derechos como el de un sueldo equitativo, seguridad urbana, no ser cosificadas sexualmente o no ser desvaloradas a priori.

Debemos construir desde el feminismo nuestra propia ciudad libre de violencias, donde el ecologismo y la naturaleza nos proporcione espacios seguros en los que podamos tender puentes de sororidad, sin presencia del patriarcado. Importante es que todas las mujeres dirijamos nuestras vidas siempre a través de caminos y carreteras que nos lleven a todas a un FEMINISMO UNIDO.

El problema no es que el hombre camine seguro por la calle, sino que la mujer no lo pueda hacer.

Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical  |  Marzo 2024

Manifiesto_8M_2024

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