
El colectivo de Técnicos Superiores Sanitarios (TSS) ha decidido dar un paso adelante para que se reconozca su papel fundamental en el sistema público de salud. Esta semana empezarán 4 días de huelga en todos los servicios de salud. Las paradas tendrán lugar el 30 y el 31 de octubre y el 3 y 4 de noviembre. El detonante ha sido el borrador ministerial del estatuto que, lejos de resolver sus reivindicaciones, ignora los compromisos previos conseguidos con el propio Ministerio de Sanidad.
Desde Intersindical Sanidad, sector sanitario de la Confederación Intersindical, apoyamos esta movilización porque consideramos que la dignificación profesional de este colectivo no es una cuestión sectorial, sino un asunto de justicia laboral y de calidad asistencial.
Un reconocimiento profesional que no puede continuar aplazándose
El personal Técnico Superior Sanitario forma parte del núcleo esencial de la atención diagnóstica y terapéutica. Sin embargo, el borrador del nuevo Estatuto Marco no recoge la reclasificación profesional que les corresponde según su nivel formativo y responsabilidad.
El colectivo reclama su inclusión en el Grupo B del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) y el reconocimiento como profesión sanitaria titulada y regulada, de acuerdo con el que establece el Marco Español de Calificaciones (MECU).
Este cambio no es una concesión, sino la adecuación legal y técnica a la realidad de su calificación y funciones. Mantener la actual clasificación es perpetuar una injusticia que desmotiva a miles de profesionales en toda España.
Formación, carrera y desarrollo profesional
La transformación del sistema educativo y sanitario exige avanzar hacia la equiparación llena de los títulos de FP Superior al Espacio Europeo de Educación Superior, convirtiéndolos en grados universitarios que permiten el acceso a másteres y especializaciones.
Además, el reconocimiento mediante diplomas de acreditación y acreditación avanzada tiene que consolidarse como una herramienta de progreso profesional, premiando la experiencia, la formación continuada y la implicación de los TSS en la innovación asistencial.
El desarrollo profesional no puede continuar dependiendo de decisiones locales o de la buena voluntad de las gerencias. Tiene que garantizarse en todo el Sistema Nacional de Salud como parte de una política estatal de personal coherente y equitativa.
Hacia un marco estatal y una coordinación homogénea
Otra de las demandas clave del colectivo es la creación de un marco regulador común para la figura del Técnico Superior Coordinador, adscrito orgánicamente a la dirección médica y con funciones reconocidas en todo el país.
Esta medida aportaría orden y homogeneidad a la gestión sanitaria, evitando desigualdades entre comunidades autónomas y reforzando la calidad del trabajo en los servicios de diagnóstico, laboratorio o radioterapia.
Diálogo real y participación efectiva
Desde Intersindical Sanidad defendemos que los TSS tienen que estar presentes en los grupos de trabajo que elaboran la reforma del Estatuto Marc. No se puede legislar sobre un colectivo tan relevante sin escuchar su experiencia y su conocimiento técnico. El diálogo social solo será efectivo si incorpora a quienes sostienen cada día los servicios sanitarios con su profesionalidad.
Una causa justa para toda la sanidad pública
Apoyar a la huelga del personal Técnico Superior Sanitario es defender un modelo de sanidad pública moderna y justa, que reconozca la formación, la responsabilidad y la competencia de todas las categorías profesionales. El reconocimiento de los TSS no es una demanda corporativa, sino una mejora estructural que beneficia a pacientes, equipos y al propio sistema.
Por todo esto, Intersindical Sanidad apoyamos esta movilización y exigimos al Ministerio de Sanidad la revisión inmediata del borrador del Estatuto Marc, incorporando las propuestas legítimas del colectivo.
Intersindical Sanidad
Confederación Intersindical.






