
PORQUE LA MEMORIA ES LUCHA, Y LA LUCHA CONTINÚA
INFORME SOBRE LOS ACTOS DE CONMEMORACIÓN DEL 50 ANIVERSARIO DEL GOLPE DE ESTADO EN ARGENTINA
La Confederación Intersindical ha participado en los actos organizados por las centrales sindicales argentinas CTA-t, CTA-a y CGT con motivo del 50 aniversario del golpe de Estado y bajo el lema “resistimos a la dictadura de ayer y al fascismo de hoy”. Una fecha que interpela directamente a la memoria colectiva de los pueblos y a la lucha permanente en defensa de la democracia popular y por los derechos humanos y sociales.
Más de 75 delegaciones internacionales de todo el mundo nos dimos cita en estas jornadas, -la delegación sindical internacional más amplia en la Argentina en los últimos 30 años- evidenciando que el internacionalismo sigue vivo y es una herramienta imprescindible frente a las ofensivas del capital. En la jornada internacional celebrada en la ciudad de La Plata,las distintas delegaciones pudimos tomar la palabra en plenario, compartiendo luchas, denunciando retrocesos y reafirmando que la organización de la clase trabajadora no tiene fronteras.
Nuestra presencia ha sido un acto de compromiso activo con la memoria, la verdad y la justicia. Junto a organizaciones sindicales y sociales argentinas, hemos reivindicado a quienes dieron su vida en la lucha y hemos señalado con claridad que no hay democracia real sin derechos para la clase trabajadora. Dentro de las 30.000 personas desaparecidas, se estima que 307 españoles y españolas fueron desaparecidos o asesinados por la dictadura militar argentina.
Durante estas jornadas, constatamos que la dictadura desplegó un plan sistemático de terror contra la clase trabajadora y sus organizaciones. Miles de personas trabajadoras (el 67% del total de personas desaparecidas y asesinadas) fueron perseguidas, encarceladas, torturadas o desaparecidas por el simple hecho de organizarse y luchar, incluyendo especialmente a líderes y cuadros sindicales. No fue solo represión: fue un proyecto político y económico al servicio de las élites, que arrasó derechos laborales, destruyó estructuras sindicales y trató de imponer el miedo como forma de control social. Sus consecuencias siguen presentes hoy, en forma de precariedad, desigualdad y debilitamiento de la organización colectiva.
Los actos culminaron con una gran manifestación nacional, masiva y combativa, en la que cientos de miles de personas tomaron las calles, no sólo en Buenos Aire sino en todas las grandes capitales del país, para gritar alto y claro que la memoria no se borra y que los derechos se defienden luchando. Una demostración de fuerza popular frente a quienes pretenden hacer retroceder conquistas históricas.
En este contexto, denunciamos la deriva profundamente reaccionaria del gobierno de Javier Milei, cuyas políticas suponen un ataque frontal a los derechos sociales, laborales y democráticos. Su agenda de recortes, privatizaciones y criminalización de la protesta, e incluso de negación del genocidio en Argentina, no es más que una reedición, en clave actual, de viejas recetas contra la clase trabajadora. Frente a ello, el sindicalismo combativo y de clase se sitúa como un muro de resistencia y una herramienta de transformación.
Este 50 aniversario no es solo memoria: es una llamada a la acción. Es la reafirmación de que solo la organización, la lucha y la solidaridad entre los pueblos pueden frenar las derivas autoritarias y construir alternativas reales.
Desde la Confederación Intersindical, seguimos apostando por un sindicalismo de clase, feminista e internacionalista, al servicio de la mayoría social trabajadora y los sectores populares. Porque la memoria es lucha, y la lucha continúa.
¡Vivan las y los que luchan!
¡Viva la solidaridad internacionalista!
¡Hasta la victoria siempre!










